Entries by Jorge Mezcua



5 razones que te empujarán a dejar de dañar el océano



Quieras o no, todos los días oyes y lees sobre iniciativas en defensa del océano: reuniones internacionales tratando de poner a gobiernos de acuerdo para reducir emisiones, pueblos que se levantan contra prospecciones marinas, nuevas ideas para acabar con las islas de plástico... ¿por qué tanta urgencia en salvar los océanos? ¿tan grave es su situación? ¿cómo nos afecta su buena o mala salud? ¿qué pasaría si muriese el océano?

1 Tendríamos la mitad del oxígeno...

Esa es la cantidad de oxígeno que consumimos que es producido por el océano... siendo éste es un cálculo conservador. Algunas fuentes hablan de hasta un 85% de oxígeno el proveniente del océano. La idea preconcebida de que la mayoría del oxígeno es producido por plantas terrestres y que el Amazonas es el pulmón del planeta es simplemente falsa.

En el océano reside el fitoplancton, unos organismos que, al hacer la fotosíntesis, absorben luz solar y dióxido de carbono despidiendo oxígeno. El fitoplancton muere bajo el exceso de radiaciones ultravioleta ante la falta de defensa de la capa de ozono. Así que, la ecuación es sencilla: a menos fitoplancton menos oxígeno en la atmósfera.

Por si fuera poca la importancia de estos seres, has de saber que se encuentran en la base de la cadena trófica oceánica, con lo que la desaparición del fitoplancton supone una disminución del alimento para el zooplancton, repercutiendo la cantidad de alimento disponible para el resto de los organismos marinos... y de nosotros mismos.

Fitoplancton

Estos microscópicos seres son capaces de crear enormes concentraciones como las que rodean la isla de Irlanda

2 Respiraríamos una cuarta parte más de CO2

¿Te imaginas que la atmósfera tuviese un 25% más de CO2 del que hoy tenemos? Ese es el porcentaje del total de dióxido de carbono emitido que absorben los océanos. Sin esa capacidad para absorber el calor y el dióxido de carbono sufriríamos unos impactos relacionados con el cambio climático mucho más rápidos y severos que los que ahora experimentamos, con un calentamiento global mucho mayor.

3. Nada nos podría proteger del propio océano

Los seres vivos que forman los arrecifes, barreras de coral o manglares protegen a cientos de millones de personas de tsunamis y grandes tormentas, frenando la fuerza del propio océano antes de llegar a la costa. Ese exceso de CO2 del que hablamos está destruyendo los arrecifes, habiendo acabado ya con el 50% de algunos de los más importantes como la Gran Barrera de Coral. Si mueren los arrecifes de coral, no habrá nada que frene la fuerza del océano hasta llegar a la costa.

4. Más de 400 millones de personas se quedarían sin empleo

Y eso solo en los países en desarrollo que se dedican a la pesca tradicional y sostenible. Sin el sustento del océano casi un tercio de la población tendría serios problemas para ganarse la vida al no tener otro medio de subsistencia. A ello habría que sumar otros tantos millones de personas que viven del indirectamente del océano, desde hoteles a toda nuestra industria del submarinismo (¿tú bucearías en un océano baldío?)

5. Una cuarta parte de la población mundial sufriría hambrunas

Según la F.A.O. más de mil millones de personas, principalmente de países pobres, dependen del pescado como principal fuente de proteínas. Si el océano muere miles de millones de personas morirían.

publi


 

 


¿Cómo matamos el océano y qué podemos hacer para salvarlo?

Con solo seguir estos tres sencillos pasos, estaríamos haciendo muchísimo para permitir que el océano conserve el equilibrio que lo ha mantenido con vida hasta hoy. Simplemente debemos dejar de hacer aquellas acciones que están rompiendo ese equilibrio fundamental.

1. Emitimos más CO2 del que el planeta absorbe

El intercambio de CO2 es vital para la existencia de la vida en el planeta. Océanos y vegetación terrestre emiten y consumen CO2, absorbiendo un poco más del que emiten. El problema reside en que con nuestras emisiones de CO2 estamos alterando ese equilibrio, emitiendo mucho más de lo que pueden absorber. Ese exceso acaba en la atmósfera y en el mar, aumentando el PH del agua, haciéndola más ácida y propiciando un calentamiento del planeta. Estas condiciones matan al fitoplancton y modifican el equilibrio del océano, resultando en un crecimiento de la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera haciendo imposible disipar el calor de la Tierra al ritmo necesario.

¿Qué puedo hacer para reducir las emisiones de CO2?

La mayoría del dióxido de carbono que emitimos se debe a la quema de combustibles fósiles (petróleo, carbón o gas natural) para producir electricidad. Si consigues reducir el consumo de electricidad usando el sentido común harás que desciendan las emisiones. Así de simple.

Por sentido común nos referimos a cambiar bombillas tradicionales por las de bajo consumo, poner el termostato a máximo 21º C, acondicionar la casa para que mantenga el calor, no dejar encendidos aparatos electrónicos que no se estén usando... Piensa que cada vez que utilizas un elemento que consume electricidad estás produciendo CO2. No estamos hablando de quedarnos sin electricidad, simplemente de hacer un uso racional.

Cómo reducir emisiones CO2

5 consejos para reducir tus emisiones de CO2

Otra sencilla operación es, para los que usan el coche o la moto, hacer 50 km menos a la semana en el transporte privado y usar el colectivo. De esta manera estarías reduciendo en un 10% las emisiones de CO2. ¿Puedes hacer el enorme esfuerzo de ir un día a la semana en metro, autobús o tren? Ya es un avance.

2. Consumimos pescado de manera irresponsable

Cuando hablamos de no romper el equilibrio natural nos referimos, entre otras cosas, a no interferir en la cadena trófica del océano. Así que teniendo en cuenta que el 75% de los stocks pesqueros están totalmente explotados (el 80% en el caso del Mediterráneo), sobreexplotados o agotados parece que no nos lo estamos tomando muy en serio.

Nuestro hambre, el de los que vivimos en occidente, es demasiado voraz para el tamaño del océano. Tras agotar los caladeros en aguas cercanas, las flotas europeas, norteamericanas y japonesas se han ido trasladando a aguas de terceros países cuyos recursos marinos se encontraban aún en buen estado y que dependen de la pesca como alimento y fuente de ingresos. Esos países sólo pueden ver cómo la sobrepesca invade sus aguas... para acabar en nuestros supermercados y estómagos. Si continuamos con este ritmo tan voraz acabaremos pronto (hasta el punto de que nosotros mismos podremos verlo) con la vida en el océano.

¿Qué puedo hacer para consumir pescado responsablemente?

Lo principal es informarte sobre la especie, el origen y método de pesca. Con el etiquetado actual no es muy sencillo distinguir zonas y tipo de pesca (si es que en esas etiquetas pone algo) así que siempre puedes preguntar y disfrutar con la cara que te va a poner el pescadero ante la pregunta del "listillo".

¿Qué pescado habría que evitar? Todo aquel procedente de técnicas destructivas, como la pesca de arrastre de profundidad. También deberías saber dónde se ha pescado y si es pescado de temporada... desde Greenpeace te lo explican bien sencillo en el siguiente vídeo y en este enlace puedes ver las especies de su lista roja que no deberías comprar por estar sobreexplotadas y atendiendo al método de pesca utilizado [PDF 4.8 MB]:

Cómo comprar pescado sostenible

3. Nuestro plástico mata

Desgraciadamente el planeta está lleno de gente indeseable capaz de arrojar plásticos directamente al mar o a ríos y que este acabe en el océano, deshaciéndose durante décadas y dañando a centenares de especies marinas. Se estima que más de 400,000 mamíferos marinos mueren anualmente por la ingesta de plásticos y algunos observadores afirman que más de 260 especies, invertebrados incluidos, han ingerido plástico o han quedado enredados en elementos plásticos que flotan en la superficie. De nuevo, contaminando el medio marino, estamos desequilibrando la cadena matando a tal número de especies animales, afectando directamente tanto a las que se alimentan de ellos como de las que se alimentan. 

¿Qué puedo hacer para reducir el consumo de plásticos? 

En tu vida diaria, sin hacer grandes esfuerzos, puedes reducir muy significativamente el uso y producción de plástico. Simplemente evita comprar agua embotellada, usa vasos de vidrio en lugar de plástico, utiliza platos de cerámica o biodegradables, lleva bolsas de tela o reutilizables cuando vayas a la compra, evita comprar juguetes de plástico... con estas simples acciones estarás aportando mucho a la recuperación la salud de nuestro planeta océano.

Otros artículos relacionados que te podían interesar:

Sin azul no hay verde>

¿Por qué necesitamos tiburones en nuestros océanos?>>

Qué es el triángulo de coral y cómo te afecta su buena o mala salud>>>



Isla del Coco: la isla de los tiburones



Isla del Coco

Isla del Coco, imagen de Underseahunter.com

Descubierta en 1531 por un español, la Isla del Coco ha pasado por ser hogar de piratas que encontraron en ella un escondite y refugio exquisito con agua dulce, cocos y madera, a lugar de aprovisionamiento de balleneros durante más de un siglo, paraíso de exploradores y científicos desde la llegada en 1791 de la expedición de Alejandro Malaspina, para terminar siendo hoy en día Parque Nacional, Patrimonio de la Humanidad y, sobre todo, un sueño para los buceadores más aventureros.

Isla del Coco, "La isla más bella del mundo" en palabras de nuestro querido capitán Cousteau, es un tesoro de la naturaleza difícil de ganar. Para aquellos valientes que se atreven a aventurarse en ella, tras 36 horas de travesía desde Costa Rica, el premio que aguarda es doble si además tienen la enorme suerte de haberse convertido en buceadores: exuberante vegetación típica de los climas lluviosos tropicales con alto nivel de precipitaciones, ríos abundantes entre espesa selva, agua fresca y cristalina cayendo en cascadas... Para que te hagas una idea, las ambientaciones tanto de "Robinson Crusoe" como de "Jurassic Park" están basadas en esta isla.

Si te pones el equipo de buceo verás un lugar difícilmente igualable salvo por las "vecinas" Malpelo y Galápagos, con una explosión de vida grande, de seres pelágicos, única: mantas, peces vela, delfines, tortugas, corales, muchas especies de rayas, ballenas, el famoso pez murciélago de labios rojos, barracudas, atunes, enormes bancos de peces... y tiburones, muchos tiburones.

En cada inmersión en Cocos (como también se conoce a la isla) es habitual encontrarse con varias de las 8 especies de tiburones con las que se puede bucear aquí, sobre todo sus famosas escuelas de cientos de tiburones martillo capaces de cumplir el sueño del buceador más experimentado:

Berkley White - Cocos - One Dive, Two Hundred Hammerhead Sharks from Backscatter

La isla del Coco tiene la gran suerte de ser pequeña, poco accesible y un auténtico fortín, con acantilados de 500 metros y solo dos bahías que dan acceso al interior. Como sucede en Galápagos, ese aislamiento ha conseguido que la naturaleza cree un endemismo especial: 70 especies de plantas endémicas, 64 de insectos, 4 de aves, 57 de crustáceos, 118 de moluscos, más de 200 de peces y 18 de corales hablan de lo único de este lugar. Un endemismo extraordinario más aun teniendo en cuenta el pequeño tamaño de Cocos, con solo 7,6 km de largo por 4,4 km de ancho, unos 23,85 km² (un poco más pequeña que La Graciosa). 

Pez murciélago de labios pintados
El pez murciélago de labios rojos (Ogcocephalus darwini) solo puede verse en Cocos y Galápagos. Imagen de Aqua Immersion

Son muchos los que habiendo estado en los mejores lugares de buceo con tiburones del mundo afirman que en Isla del Coco hay más tiburones por metro cúbico que en cualquier otra parte del mundo y que los cardúmenes de martillo, como se ha podido ver en el vídeo, son inigualables.

Relacionado: Ofertas de viajes de buceo a Isla del Coco

¿Qué tiburones podemos ver en Isla del Coco?

Posiblemente, después de los tiburones martillo (Sphyrna lewini), los más numerosos sean los puntas blancas (Triaenodon obesus) y una vez bucees aquí será difícil que veas más en otro lugar del mundo. Los podemos encontrar descansando en zonas arenosas o dentro de cuevas, amontonados en grupos de 5 a 10 ejemplares y también, por supuesto, nadando.

Uno de los puntos fuertes de Cocos y del buceo con estos tiburones son las inmersiones nocturnas. Cuando cae la noche, sobre todo en "Manuelita", es el momento de más actividad para estos depredadores, cuando salen a cazar y podemos ver un par o tres de decenas de ejemplares disputándose una presa. Y si tienes suerte verás el violentísimo ritual de apareamiento de estos tiburones.

Cocos Night Dive from Mark Lamerdin

El rápido y nervioso tiburón sedoso (Carcharhinus falciformis) es, tras el martillo y el puntas blancas, el tiburón más común en Isla del Coco, creando también enormes escuelas capaces de competir con las que forman los martillo. También podremos ver tiburones de Galápagos (Carcharhinus galapagensis), a menudo confundido con el sedoso y también abundantes aunque no tanto. Los tiburones de puntas negras (Carcharhinus melanopterus) también aparecerán cuando haya abundante alimento y si tienes suerte de encontrar una gran bola de peces seguro que aparecen cruzándola por medio tratando de llevarse buen bocado.

publi


 

 


En Cocos existe un punto de buceo llamado "Silverado" donde acuden muchos tiburones de puntas plateadas (Carcharhinus albimarginatus), un tiburón ciertamente agresivo, a limpiarse con la ayuda de lábridos.

Por último, tenemos dos especies de tiburones muy apreciadas pero quizá menos comunes como los tiburones tigre (Galeocerdo cuvier) con especímenes de hasta 4 metros, y por último, el tiburón ballena (Rhincodon typus) que no es el más habitual de los tiburones que podemos encontrar en Cocos, pero sí es posible verlo durante los meses de verano.

Tiburón tigreLos tiburones tigre también pueden encontrarse en las inmersiones en Isla del Coco. Imagen de Underseahunter.com

¿Por qué hay tantos tiburones en Isla del Coco?

Hay muchos factores que confluyen en esta isla para que haya tal abundancia de tiburones. Principalmente porque en isla del Coco convergen cinco corrientes marinas, creando las condiciones perfectas para que haya mucho alimento para todo tipo de especies marinas, llamando a los tiburones que como sabemos se encuentran en la cúspide de la cadena trófica oceánica. Además en Cocos hay enormes profundidades, condición necesaria para la existencia de tiburones y otras especies pelágicas.

Otro aspecto importante es la férrea defensa que se realiza de los tiburones y la persecución de la pesca ilegal, con patrullas y guardas del Servicio Nacional de Guardacostas en muchos puntos que detienen a embarcaciones pesqueras que se encuentran en las zonas libres de pesca. También se realizan labores de eliminación de redes de pesca y líneas en estas áreas.

Isla del Coco, al igual que Palau, es un buen ejemplo de cómo aprovechar la presencia de tiburones para aumentar ingresos por turismo, pero sobre todo de respeto hacia la naturaleza. En el caso de Cocos se están llevando a cabo numerosos estudios sobre tiburones, su población y patrones de migración gracias a organizaciones como la Fundación Amigos de la Isla del Coco (FAICO) o Misión Tiburón, que en colaboración con el estado costarricense ofrecen formación e información sobre los beneficios de proteger el litoral y los montes submarinos cercanos para permitir que sus aguas sigan estando plagadas de estos apasionantes depredadores marinos.

Otros artículos sobre tiburones y destinos de buceo que te pueden interesar

Viajes de buceo que realizar antes de morir >>

Palau prohibe la pesca para fomentar el turismo de buceo >>>

Los 10 mejores destinos de buceo con tiburones >>>>



Las últimas sirenas



Ama japonesa

Durante casi dos mil años, en diversas aldeas pesqueras de Japón, se desarrolló un trabajo exclusivo para mujeres con gran talento para la apnea y la pesca submarina hoy conocidas en occidente por sumergirse prácticamente desnudas. Ostras (que con suerte traían de vez en cuando una perla), orejas de mar, langostas, erizos, pulpos, algas y algún que otro pez que se ponía a tiro eran los objetivos principales de estas sirenas sin escamas que bajaban hasta los 10 metros de profundidad con una única inspiración.

A estas aguerridas buceadoras se les conocía como Ama (海女 en japonés) y aún quedan algunas de ellas que, rozando los 90 años de edad, bajan a pulmón como manda la tradición y sentido común, pero con un vestuario diferente. Una milenaria práctica, un trabajo peligroso, que necesita de una forma física, valor y habilidad que ya quisieran muchos de los que hoy bajan con un fusil, aletas, máscara y traje especialmente diseñado para ello... y que con suerte pinchan un mero o un pulpo. ¿Te imaginas cómo sería trabajar en el Pacífico hace, pongamos, 300 años, cuando era común la presencia de tiburones en el océano? ¿Cómo desarrollarían entonces su trabajo estas mujeres cuando no existía nada remotamente similar a las máscaras de buceo que se utilizan hoy en día?  

Esta forma de ganarse la vida, muy habitual en los pueblos de pescadores durante tanto tiempo, fue documentada a mediados del siglo XX por el artista Iwase Yoshiyuki, que regresó a la aldea de pescadores de cara al Océano Pacífico donde se crió, Onjuku, para fotografiar a estas atletas cuando la labor de pesca tradicional de las Ama estaba aún en auge. Su colección de fotografías es uno de los pocos documentos que quedan de esta forma de pesca.

Ama japonesa pescando

Ama japonesa

Ama japonesa

Las jóvenes buceadoras (algunas de ellas se dedicaban a este trabajo siendo solo unas niñas, entrenadas desde los 13 años) se sumergían en el océano (las más talentosas eran capaces de mantenerse bajo el agua durante 4 minutos seguidos) saliendo a respirar por apenas unos pocos segundos... repitiendo el proceso hasta en 60 pcasiones, tres veces al día. Tras cada agotadora sesión salían a la playa, comían abundantemente y se arremolinaban alrededor de un fuego avivado por el grupo de Ama que aguardaba turno. Un poco más secas y con los músculos algo menos tensos, volvían al oceáno a repetir el proceso.

Esta técnica de pesca era exclusiva para mujeres ya que se creía que soportaban el frío mejor que los hombres, tanto en el exterior como dentro del agua, y porque aguantaban mejor que ellos la respiración. También les permitía ganar mucho dinero durante la temporada de recolección que el que hacía cualquier hombre de las aldeas cercanas en todo el año.

Amas japonesas

Seguro que a estas alturas te preguntas sobre la necesidad de sumergirse medio desnudas ¿no? La razones son básicamente por comodidad. Los trajes de algodón, además de no ser muy confortables bajo el agua, no permitían al cuerpo secarse rápidamente al fuego tras la zambullida en las frías aguas del Pacífico, pudiendo volver secas y rápidamente al agua. Los trajes de tejidos sintéticos como el neopreno se inventaron a finales de la década en la que se tomaron estas imágenes y desde luego no eran asequibles ni accesibles a las aldeanas japonesas de los años 50. Así que la mayoría de Ama se apañaba estupendamente con una simple máscara, un par de aletas y un pequeño pantalón o taparrabos.

publi



Tras la Segunda Guerra Mundial, con la entrada de nuevo de turistas en Japón y ante la sorpresa de encontrarse decenas de mujeres medio desnudas, se obligó a las Ama a cubrirse, y se perdió, en palabras del mismo Yoshiyuki "la belleza simple, incluso primitiva, de las Ama."

Aún hoy algunas de ellas, mucho más tapadas, siguen sumergiéndose en las costas de Japón en busca de los regalos del mar.

Ama japonesa hoy

Ama japonesa que continúa pescando con métodos tradicionales hoy en día 

Amas japonesas

Amas japonesas buceando

Amas japonesas

Amas japonesas

Ama japonesa

Ama japonesa

Ama japonesa

Ama japonesa

Amas japonesas

Ama japonesa

Fuentes:

http://www.messynessychic.com

Anthony Luke’s Not just another PhotoBlog

http://ndmagazine.net

http://elhurgador.blogspot.com.es/

Otros artículos que te pueden interesar

10 vídeos que te harán

plantearte practicar apnea 

Increíble encuentro con

miles de mobulas en Baja California

Narcose

el éxtasis de las profundidades 

Apnea Apnea Baja California Narcose

 

Página 1 de 46